Etiquetas.- Comemos con los ojos pero…¿Sabemos lo qué?

Ocurre con demasiada frecuencia que la línea entre el marketing y la publicidad engañosa se cruza, desvirtuando al primero. Hoy quiero que analicemos las etiquetas del queso: qué tiene que llevar obligatoriamente, qué no es necesario, qué no nos cuentan o cuáles son los parámetros que diferencian un queso desnatado de uno que no lo es.

Ver con lupa

Etiquetas: bonitas, baratas y…¿buenas?

Empecemos pues. Siempre hay que comprar queso etiquetado.  Voy  a ser muy honesta y voy a decir los dos porqués. El primero, queser@, es porque por muy bueno que esté el queso que fabrica el amigo de mi amigo que tiene un amigo, es importante saber qué estamos consumiendo. Y el segundo se debe a que todos los fabricantes gastamos tiempo y dinero en elaborar con unos parámetros, analizar el queso en los laboratorios oficiales, pasar unas auditorias, buscar las etiquetas más adecuadas y pagarlas.  Así que, como diría nuestro amigo Tejero, un poquito de por favor.

Ahora bien, no todo vale para rotular el producto. Cada etiqueta debe llevar taxativamente: registro sanitario; denominación de venta; origen animal de la leche (si es distinta de vaca, se debe indicar las especies de las que procede y en qué porcentanjes); tiempo de maduración y valores nutricionales. 

Es preciso señalar también si el queso es elaborado con leche cruda o pasteurizada, su fecha de fabricación, la de consumo preferente y los alérgenos. Además, la información debe ser legible, comprensible, indeleble y fácilmente visible. No lo digo yo, lo dice el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de Facua y del Real Decreto 113/2006 de 29 de septiembre.  Después de todo eso, ya llegamos los de marketing a hacer tetris y cuidar la estética.  Con dos…[quesitos].

Entonces…¿Me la dan con queso?

¿Qué dice la norma? Pues algo que parece de perogrullo pero no lo es. Tiene que poner la denominación, lo que estamos comprado: queso. Ni lonchas, ni porciones, ni bolitas, ni tacos.  Si la referencia tuviese una Denominación de Origen Protegido también aparece indicado mediante un distintivo reglado.  Son cuatro las D.O.P que tenemos en Galicia: San Simón da Costa, Arzúa-Ulloa, Cebreiro y Tetilla.

Denominaciones de origen protegido en Galicia

Otra cosa importante es saber reconocer un queso desnatado de uno que no lo es.  Las etiquetas, bien en el valor nutricional o en otro lugar, tienen que poner menos de un 10% de materia grasa sobre el extracto seco lácteo.

Siento decirte, quser@ que no hay alimentos milagrosos. No, ninguno te quita el colesterol. Ni adelgaza.  Ni te pone guapísimo como el del anuncio y con pelazo. No hay propiedades curativas en un alimento (con excepción de algunas aguas minerales).  Si te lo venden así y tú lo compras, te la han dado con queso.

A mí me la dan con queso, pero yo elijo. ¿Y tú?

 

 

 

 

 

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